Por qué trabajar más no te está dando más dinero (y el error oculto en tus precios)
El caso de las empresas que llenan su agenda pero no ven un euro a fin de mes, y cómo solucionarlo sin complicaciones técnicas.
20 mayo, 2026 por
Octavi Roig



¿Te has despertado alguna vez con la sensación de que tu negocio es una máquina de tragar horas pero tu cuenta bancaria sigue congelada? No estás solo. Es el día a día de muchos autónomos y gerentes que confunden "facturar mucho" con "ganar dinero".

Déjame contarte el caso de Carlos, un ejemplo que veo en mi consultoría. Carlos tiene una empresa de catering para eventos de empresas. Su equipo no para, las furgonetas van de arriba abajo y tiene la agenda completa para los próximos tres meses. Cualquiera desde fuera diría que le va de cine. Sin embargo, cuando llega el final de mes y toca pagar a proveedores, nóminas y gastos, a Carlos apenas le quedan las migajas. Trabaja doce horas al día para acabar empatando con los gastos.

El problema de Carlos no es que le falten clientes. Su verdadero problema es que no sabe cuánto le cuesta realmente poner un canapé en la mesa de su cliente. Estaba atrapado en lo que llamamos una mala estrategia de precios.

El peligro de medir los costes "a ojo"

Para fijar sus tarifas, Carlos miraba lo que cobraba la competencia y le bajaba un 5% para asegurar el contrato. Pensaba que si gastaba 10 € en ingredientes para un menú y lo vendía a 25 €, estaba ganando 15 € limpios.

Pero se estaba olvidando de los costes invisibles:

  • El tiempo de preparación en la cocina antes del evento.
  • La gasolina de la furgoneta y el desgaste del vehículo.
  • El tiempo muerto del personal que espera a que termine el acto.
  • Los desperdicios de comida que siempre acaban en la basura.

Al hacer una auditoría de márgenes real en su negocio (que no es más que coger papel, boli y una calculadora para ver lo que de verdad cuesta cada cosa), descubrimos que ese menú de 25 € le costaba a él 24,50 €. Estaba ganando 50 céntimos por persona arriesgando todo su capital. Estaba cambiando dinero de manos.

La solución: Ingeniería de precios.

Hacer ingeniería de precios no consiste en subir las tarifas un 20% a lo loco y rezar para que los clientes no se vayan. Consiste en diseñar lo que vendes para que siempre, pase lo que pase, te deje dinero en el bolsillo.

Con Carlos hicimos algo muy simple:

  1. Eliminar lo que restaba: Dejó de ofrecer los menús complejos que requerían demasiada mano de obra y que apenas dejaban beneficio.
  2. Potenciar el valor único: Rediseñamos su oferta para empresas enfocándonos en la puntualidad y en un servicio premium que la competencia no daba. Eso nos permitió subir el precio justificadamente, saliendo de la guerra de tarifas baratas.

El resultado es que ahora Carlos hace la mitad de eventos, trabaja menos horas, pero gana el triple de dinero. Ha recuperado su vida y la salud de su cuenta corriente.

Si sientes que estás en la misma rueda de hámster que Carlos, es el momento de parar y mirar tus números. No necesitas un máster en finanzas, solo necesitas a alguien que te ayude a ver dónde se está perdiendo tu dinero. En mi consultoría trabajo yo solo contigo, directamente en tus números, para encontrar esas fugas y solucionarlas.

¿Hablamos y le echamos un ojo a tus márgenes antes de que vuelvas a cerrar otro presupuesto en pérdidas?

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Octavi Roig 20 mayo, 2026
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